Download

Recent Posts

Mostrando entradas con la etiqueta 45 dias al Campo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 45 dias al Campo. Mostrar todas las entradas

8 de octubre de 2008

On miércoles, octubre 08, 2008 by GeNeRaCiOn AsErE in , ,    26 comments

Hace mucho tiempo, cuando los Lada color azul ‘ministro’ circulaban a discreción por una Habana de calles asfaltadas con el suicidio, mejor dicho, subsidio del CAME. Durante la época dorada del proceso revoluuuu-cionario en que los profesores eran permanentes y no emergentes, a miles de muchachos nos con-vencieron de que ir a la escuela al campo era parte del sagrado deber de cada adolescente. Cuántas cositas no aprendimos en aquellos 45 días...

Guardo gratos, y a la vez terribles momentos de mis campamentos, más de los primeros que de los segundos, pero como diría el compañero Benedetti, a veces también vale la viceversa. Hoy las historias ahora se me agolpan unas con otras y vienen tomando distancia... entre canciones de una guagua Giron, recogidas de tabaco con el brazo ‘engomao' o la gloria efímera de escapar -caballo a pelo- la mañana completa.
 ¿Cómo olvidar la tocata y fuga del grupo 10mo. “14” para aquel lugar épico llamado “El Salto” de Pinar del Río. Imposible borrar tantos recuerdos de la primera temporada lejos de la casa en secundario, ‘il primo mate’, la mejor ‘apretadera’ o aquel palito victorioso encima de la litera de un albergue, donde todas las parejas pretendíamos dormir, mientras entrábamos a la adultez al compás sigiloso de ‘solo la puntica mami’.

Ahhh, pero cada vez que le meto coco a lo de la Escuela al Campo, me viene enseguida a la cabeza un recuerdo recurrente que es tan fuerte y surrealista como la de mi niñez mortificada por los muñequitos rusos. Hablo de las LETRINAS. ¿Alguna vez se han puesto a pensar que el único objetivo por el cual el gobierno nos enviaba desde los 12 hasta los 17 años a cumplir una temporada de labor agrícola, era solamente para que ‘aprendiéramos’ a pasar trabajo? Nada de ayudar a la economía nacional, ni a la construcción de una Sociedad mejor..., si había algo claro para aquel proyecto Socialista, e
ra la necesidad de forjar ‘a cualquier precio’ el carácter de su hombre HUEVO.

La insistencia de exigirnos la permanencia de 45 días en los campamentos de trabajo ‘obligantario’, no era otra que la de que ‘resistiésemos’el castigo de comer chícharos con gorgojos en bandeja, dormir en literas como prisioneros y cagar en la más inmunda de las letrinas. He ahí la gran prueba de nuestra reafirmación revoluuuuucionaria... de aquella aberración interpretativa del pensamiento martiano –que combinaba el Estudio con el Trabajo- porque un joven comunista que no hubiera cagado en una letrina, no era digno de pertenecer a la ‘patria’. Debido a lo antes 'apuntalado' y en el marco de este post, quiero concluir afirmando hoy, que la litera, la bandeja y la letrina... son parte indisoluble de la ‘cultura obligantaria’.

GeNeRaCiOnAsErE/tonygm