Mucho antes de que llegaran los turistas, los tíos de la comunidad o las jinete
ras, los tipos más duros en la Habana fueron por tiempo los chóferes del carrito del helado, porque en lugar de soñar con chiclets con laptops o iPops, los pioneritos de entonces nos hacíamos el cráneo con grandes pintas de chocolate.
El carrito del helado fue un camión blanco y azul, que de repente salió del sombrero mágico del "Coman-Dante", allá por el año de la Institucionalización (1900.com), junto a las maquinas del frozen y la invasión del yogurt en vasitos plásticos. ¿Se acuerdan?
Era tan chico yo por entonces, que solo después de muchas temporadas logré meterme en medio del tumulto, de aquel revuelo que se armaba para poder alcanzar las paleticas.
-¿compañero... compañero, le quedan bocaditos?-
y los tres pesos a veces no valían nada, apretados con la rabia de mis manos cortas, aprendí según Cheo (marido de Rosita), profesor de la Beca y vecino del segundo piso – que la oferta no siempre suple la demanda, chamaco-
Pero... que va a saber un niño de eso caballero! Ah, pero todo cambiada al empatarme con la guarina... aquel si era un día de gloria. Recuerdo el éxtasis, sentado en un contén con mi paquete de 'mantecao', 'lactívoro y feliz' pensando -que me quiten lo bailao'-
Siempre al filo de la una de la tarde, al sentir aquella música de muñequitos, era –¡PUMP!- como un segundo de parálisis, seguido por la apoteosis. Mi tropa y yo, que mataperreábamos las vacaciones enteras en el solar contiguo al parque Acapulco, nos lanzábamos al ataque con tremendísima furia, pero na-na-nina, antes de nosotros ya habían llegado miles - ¿Qué quienes eran? Pues madres, padres, abuelos y todo el mundo con la lengua afuera.
Idea surrealista (equiparable a la importación de muñequitos rusos, o de excavadoras de nieve para la limpiar las calles de una isla en medio del Caribe) fue la de instalar altavoces chillantes al camión del helado, para avisar de su llegada con una gris melodía de Chopin.
¡JA! Le zumba la metralla y la melancolía, oír a Chopin -de heladero- debajo de un sol indio, radiante y tropical. Por eso el romántico tono de la “Polonesa Heroica” fue interpretado por la mayoría de los habaneros como una señal de -¡Al machete!- de luz verde para que se armara el relajo. Así que luego de escucharse el primer acorde monofónico, sobrevenía al instante un grito de guerra en todo el barrio:
¡EL CARRITOOO!!!!
Y entonces nos íbamos a degüello -¡Quítate Juan, que te tumbo!- El júbilo inocente de aquel gentío, es una de las estampas de mi infancia que todavía me hacen reír de lo lindo. Aun recuerdo con cariño caras que más nunca he visto, entonces muy jóvenes los ahora medio viejos, cerca de mi quienes hoy andan lejos, felices los tristes, vivos los que ya han muerto, todos corriendo juntos... tras la alegría tremenda que nos provocaba aquel carrito.
by GeNeRaCiOn AsErE/tonygm
La historia de la isla recoge otro hecho no menos singular, que vinculó al gran Chopin con aguerridos cubanos y este es el de la amistad del mencionado compositor, con Carlos Manuel de Céspedes (quien en su juventud llegó a ser abogado personal del músico, viviendo en París a mediados del siglo XIX) aunque en honor a la verdad, nunca fue tan popular don Federico en Cuba, como cuando de cabo a rabo recorría las calles de la Habana con su insigne " vals de los bocaditos *
*Una de las melodías que escuchábamos en los altavoces de los carritos de helados era la Polonesa Op. 53, que fuera compuesta por su autor -Federico Chopin- en París durante el año de 1842, durante esa misma primavera, Carlos Manuel de Céspedes y su esposa Maria del Carmen, acompañados de Gertrudis Gómez de Avellaneda y Miguel Aldama, tuvieron como asiduo invitado de honor en sus tertulias a Chopin, entre otros artistas de la época como Wagner, Balzac y Delacroix.
El vals de los bocaditos. Una Oda al Carrito del Helado.
Post por GeNeRaCiOn AsErE | miércoles, noviembre 12, 2008 | EL mundo por un asere | 8 comments »
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Clara Astiasarán
gema y pavel tienen su propia oda al carrito del helado. en trampas del tiempo su primer disco.
Hola Clara, el vals de los bocaditos es un cuento-descarga sobre recuerdos de mi barrio y mi piquete de mataperros. Como me gustaría que Gema y Pavel tuvieran la canción colgada en youtube, para incluirla en el post... ;)
saludos, tony.
Aseres, el carrito del helado no fue idea del Repelente-en-Jefe. Exisito siempre, lo que el lo quito y lo puso y lo quito cada vez que le dio la gana. Cuando yo era nino, que ni iba a la escuela, eran los primeros anos de la desgracia nacional, todavia en la Habana habia carritos de helado, manisero, el vendedor de pan de gloria, el de los churros, el afilador de tijeras. Yo sabia diferenciar el cantico o la musica de cada uno. Pero el que mas me hacia brincar era el del pan de gloria, calientico, con el azucar por encima... ni que decirles!
Ah! en el verano, aqui en NY tambien hay carritos de helado y los ninos salen despotrincados cuando lo oyen, tal como hice en mi epoca, tal como hicieron uds. en la suya. Saludos!
Sophie Alvarez Yebra
El carrito del helado era como el circo que llega a un barrio o a un pueblo de campo, era algo así como una quimera que cuando llega no puedes creer y a despelotarse escaleras abajo se ha dicho...a ver si tenias la suerte de entrar en la molotera y comprarte la pinta de helado Guarina o las paleticas...y los bocaditos eran lo máximo, era el delicatessen que pocas veces pude saborear porque era lo primero que se acababa....Esa melodia de Chopin aun retumba en mis oídos....
Hola Eufrates, por mis padres y abuelos sé, que en la Habana habían miles de puestos de frita y ejercitos de carritos con vendedores y pregones de todo tipo. Solo quise traer al presente ese recuerdo común, del carrito-camión (azul y blanco) que tantos recuerdos surrealistas me provocan ahora mismo.
un saludon y gracias por compartir tus memorias con nosotros,
tony.
tremenda cronica, tan bien escrita que me acorde de las pizzas del Malecon... creo que vendieron , no se si me lo invente, unas hamburguesas por la Habana vieja, en esos principios del noventa..Y LAS COLAS, las colas...
me han dado deseos de compartir esta cancion con los aseres.
http://fr.youtube.com/watch?v=gzqx1AbqXeI&feature=related
ES
carlos varela - jalisco park
y gracias por la historia, la desconocia, no sabia que los proceres tenian tanto guayarey con lo clasico. VAYA