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12 de noviembre de 2008

On miércoles, noviembre 12, 2008 by GeNeRaCiOn AsErE in ,    8 comments
Mucho antes de que llegaran los turistas, los tíos de la comunidad o las jineteras, los tipos más duros en la Habana eran los chóferes del carrito del helado,  por aquel entonces en lugar de soñar con chiclets, laptops o iPops, los pioneritos de nos hacíamos el cráneo con grandes pintas de chocolate.
El carrito del helado fue un camión blanco y azul que de repente salió del sombrero mágico del "Coman-Dante", allá por el año de la Institucionalización (1900.com), junto a las maquinas de 'frozen' y la invasión del yogurt en vasitos plásticos. ¿Se acuerdan?

Era tan chico por entonces, que solo después de muchas temporadas logré meterme en medio del tumulto, de aquel revuelo que se armaba para poder alcanzar las 'paleticas'.
-¿compañero... compañero, le quedan bocaditos?-
y los tres pesos a veces no valían nada, apretados con la rabia de mis manos "tan cortas para esas nubes tan altas" así aprendí por Cheo (el marido de Rosita), profesor de Beca y vecino del segundo piso – que la oferta no siempre suple la demanda, chamacón-
¡Pero que va a saber un niño de eso! Ahhhh, pero todo cambiada al tiro si carambola podía empatarme con la guarina, entonces aquel si era un día de gloria. Recuerdo conocer el éxtasis, el optuple camino del NIRVANA, sentado en un contén del barrio con mi paquete de 'mantecao', 'lactívoro y feliz' pensando -"que me quiten lo bailao"-
Siempre al filo de la una de la tarde, al sentir aquella música de muñequitos, era como –¡PUMP!- un segundo de parálisis, seguido por el delirio y la apoteosis. Mi tropa y yo, que mataperreábamos las vacaciones enteras en el solar contiguo al parque Acapulco, nos lanzábamos al ataque con tremendísima furia, pero 'na-na-nina', antes de nosotros ya había llegado medio suburbio - ¿Qué quienes eran? Pues madres, padres, abuelos y todo el mundo, todo el mundo con la lengua afuera.
Idea surrealista (equiparable a la importación de muñequitos rusos, o de excavadoras de nieve para la limpiar las calles de una isla tropical ubicada en medio del Caribe) fue también la de instalar altavoces chillantes al camión del helado, para avisar de su llegada con una gris melodía de Chopin.

Le zumba la metralla y la melancolía, oír a Chopin -de heladero- debajo de un sol indigenista por excelencia, radiante y tropical. Por eso aquel romántico tono de la “Polonesa Heroica” fue interpretado por la mayoría de los habaneros como una señal de -¡Al machete!- y luz verde para que se armara el relajo. Así que luego de escuchar el primer acorde monofónico, sobrevenía al instante un grito de guerra en todo el barrio:

¡¡¡¡EL CARRITOOO!!!!

Y entonces nos íbamos a degüello -¡Quítate Juan, que te tumbo!- Quién nunca corrió a por el carrito, no podrá entender la magnitud del júbilo inocente de aquel gentío, bella estampa de mi infancia que todavía me hacen reír de lo lindo. Aun recuerdo con cariño aquellas caras que más nunca he visto, algunos jóvenes ahora medio viejos, muy cerca de mi otros hoy andan lejos, felices los tristes, vivos los que han muerto, todos, absolutamente "todos" corriendo tras la alegría inocente que nos provocaba aquel carrito.

by GeNeRaCiOn AsErE/tonym, Miami 2007


La historia de la isla recoge otro hecho no menos singular, que vinculó al gran Chopin con aguerridos cubanos y este es el de la amistad del mencionado compositor, con Carlos Manuel de Céspedes (quien en su juventud llegó a ser abogado personal del músico, viviendo en París a mediados del siglo XIX) aunque en honor a la verdad, nunca fue tan popular don Federico en Cuba, como cuando de cabo a rabo recorría las calles de La Habana con su insigne " vals de los bocaditos *

*Una de las melodías que escuchábamos en los altavoces de los carritos de helados era la Polonesa Op. 53, que fuera compuesta por su autor -Federico Chopin- en París durante el año de 1842, la misma primavera, Carlos Manuel de Céspedes y su esposa María del Carmen, acompañados de Gertrudis Gómez de Avellaneda y Miguel Aldama, tuvieron como asiduo invitado de honor en sus tertulias a Chopin, entre otros artistas de la época como Wagner, Delacroix y Balzac.
Reactions:

8 comments:

Anónimo dijo...

Clara Astiasarán

gema y pavel tienen su propia oda al carrito del helado. en trampas del tiempo su primer disco.

GeNeRaCiOn AsErE dijo...

Hola Clara, el vals de los bocaditos es un cuento-descarga sobre recuerdos de mi barrio y mi piquete de mataperros. Como me gustaría que Gema y Pavel tuvieran la canción colgada en youtube, para incluirla en el post... ;)
saludos, tony.

Eufrates del Valle dijo...

Aseres, el carrito del helado no fue idea del Repelente-en-Jefe. Exisito siempre, lo que el lo quito y lo puso y lo quito cada vez que le dio la gana. Cuando yo era nino, que ni iba a la escuela, eran los primeros anos de la desgracia nacional, todavia en la Habana habia carritos de helado, manisero, el vendedor de pan de gloria, el de los churros, el afilador de tijeras. Yo sabia diferenciar el cantico o la musica de cada uno. Pero el que mas me hacia brincar era el del pan de gloria, calientico, con el azucar por encima... ni que decirles!

Ah! en el verano, aqui en NY tambien hay carritos de helado y los ninos salen despotrincados cuando lo oyen, tal como hice en mi epoca, tal como hicieron uds. en la suya. Saludos!

Anónimo dijo...

Sophie Alvarez Yebra
El carrito del helado era como el circo que llega a un barrio o a un pueblo de campo, era algo así como una quimera que cuando llega no puedes creer y a despelotarse escaleras abajo se ha dicho...a ver si tenias la suerte de entrar en la molotera y comprarte la pinta de helado Guarina o las paleticas...y los bocaditos eran lo máximo, era el delicatessen que pocas veces pude saborear porque era lo primero que se acababa....Esa melodia de Chopin aun retumba en mis oídos....

GeNeRaCiOn AsErE dijo...

Hola Eufrates, por mis padres y abuelos sé, que en la Habana habían miles de puestos de frita y ejercitos de carritos con vendedores y pregones de todo tipo. Solo quise traer al presente ese recuerdo común, del carrito-camión (azul y blanco) que tantos recuerdos surrealistas me provocan ahora mismo.

un saludon y gracias por compartir tus memorias con nosotros,
tony.

chiquitacubana dijo...

tremenda cronica, tan bien escrita que me acorde de las pizzas del Malecon... creo que vendieron , no se si me lo invente, unas hamburguesas por la Habana vieja, en esos principios del noventa..Y LAS COLAS, las colas...
me han dado deseos de compartir esta cancion con los aseres.

http://fr.youtube.com/watch?v=gzqx1AbqXeI&feature=related

chiquitacubana dijo...

ES
carlos varela - jalisco park

chiquitacubana dijo...

y gracias por la historia, la desconocia, no sabia que los proceres tenian tanto guayarey con lo clasico. VAYA